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jueves, 12 de enero de 2017

Consejos ante un enfrentamiento

Consejos ante un enfrentamiento.

Por Cecilio Andrade.

Releyendo por… ¿cuántas llevo ya? me resulta imposible reseñar el número de veces que he repasado esa obra. En fin, volviendo a la relectura interminable, en este caso estaba repasando aleatoriamente algunos de los cientos de subrayados, en distintos colores y texturas, fruto de cada una de esas innumerables (re)lecturas.
La primera cita que me saltó a la cara fue “Cuando se resuelven los problemas antes de que surjan, ¿quién llama a esto inteligencia? Cuando hay victoria sin batalla, ¿quién habla de bravura?” Planificar, prever, analizar, estudiar, documentar, implementar y repetir el ciclo, sí, así es sin duda. La siguiente puede parecer más críptica para muchos, “Para tomar infaliblemente lo que atacas, ataca donde no haya defensa. Para mantener una defensa infaliblemente segura, defiende donde no haya ataque.” O sea, según mi modesto entender ¿será básicamente romper los esquemas del adversario, ser imprevisible, planificar esa imprevisibilidad propia y romper el ciclo OODA del adversario? Puede ser.
Obviamente a ese subrayado se le unieron dos más, íntimamente relacionados. El primero seguro que les suena a muchos de Ud´s, “Antiguamente, los guerreros expertos se hacían a sí mismos invencibles en primer lugar, y después aguardaban para descubrir la vulnerabilidad de sus adversarios. Hacerte invencible significa conocerte a ti mismo; aguardar para descubrir la vulnerabilidad del adversario significa conocer a los demás. La invencibilidad está en uno mismo, la vulnerabilidad en el adversario. Por esto, los guerreros expertos pueden ser invencibles, pero no pueden hacer que sus adversarios sean vulnerables.” El segundo quizás no tanto, aunque tras compararlos estoy seguro que comprenderán la relación tanto para un ejército como para un guerrero aislado, “Un ejército no tiene forma constante, lo mismo que el agua no tiene forma constante; se llama genio a la capacidad de obtener la victoria cambiando y adaptándose según el enemigo.” Adaptación y “autoconstrucción”, las asignaturas pendientes de tantos.
Finalmente acabé rumiando esa parte que siempre me pareció la base, el espíritu en realidad, de toda la obra, aplicable a la vida en si misma, a saber: “Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla.”
Es increible como se pueden encontrar matices y detalles nuevos y diferentes (re)leyendo según en que momento o época de la vida. Definitivamente seguiré acumulando relecturas del Gran Maestro Tzu.

jueves, 29 de diciembre de 2016

Recargas. Métodos y tips

Recargas. Métodos y tips.

Por Cecilio Andrade.

Hay muchos autores a los que no tengo gran aprecio, lo cual no me impide leerlos. Siempre he pensado que de la peor de las obras que podamos leer siempre podremos sacar alguna buena lección. He leido obras de desgracias para la humanidad como son Hitler, Mao, “Che” Guevara, y por supuesto sin entrar a hablar de determinados textos religiosos de “revelación divina”. Y sí, de todos ellos saqué lecciones y conceptos, ya sean aplicables o para descartar. Un autor al que muchos idolatran como el referente de la estrategia occidental fue Karl von Clausewitz. Personalmente lo estimo como un autor más, sin llegar a la idolatría de tantos, ya que considero que su visión estratégica del combate y la guerra es totalmente parcial y muy influenciada por la moda bélica y cultural de su época, grupo social y parte del mundo donde nació y creció, tanto social como profesionalmente.
Pues bien, su obra “De la Guerra” la he releeido varias veces, subrayando cada una de esas veces aquello que en ese momento de mi vida me llamó la atención. Dos de esos subrayados son “Toda actividad militar esta relacionada, directa o indirectamente, con el combate. Es el fin por el cual un soldado es reclutado, equipado, armado y entrenado, y propósito por el cual come, duerme, bebe y marcha es, simplemente, que él debe luchar en el lugar y momento correcto”, y “El combate determina todo cuanto se refiere a las armas y los equipos, y éstos a su vez modifican la esencia del combate. En consecuencia, existe una relación recíproca entre unos y otro.” ¿Interesante? Creo que sí, aunque nada nuevo realmente, ni para su época ni para las anteriores.
Para empezar a dar pie al texto del trabajo de hoy me gustaría que recordaran lo que escribió León Tolstói en su obra “Guerra y Paz”, “Ve bien la batalla, quien algo lejos se halla”. La distancia es buena para ver fallos y errores, pero recuerden una cosa, demasiada distancia, ya sea física o personal, nos aleja de la realidad e impide ver los detalles importantes. Si anexo a esto le añadimos intereses particulares y egos que siempre fueron, son y serán personales, nos permite comprender mejor la frase insertada en “Traición a Roma” por Santiago Posteguillo, “Las batallas no se ganan si dejamos que se mezclen con asuntos personales.”
En fin, para terminar esta densa entradilla recuerden a los maestros Tzu y Bin cuando nos legaron lo siguiente, “Un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después; un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después. Esta es la diferencia entre los que tienen estrategia y los que no…” Piensen que una batalla de uno o de miles solo se diferencia en números.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Ejercicio de tiro VI. Trabajando con el brazo de apoyo

Ejercicio de tiro VI. Trabajando con el brazo de apoyo.

Por Cecilio Andrade

“Acertóle en la cimera del casco guarnecido con crines de caballo, la lanza se clavó en la frente, la broncínea punta atravesó el hueso y las tinieblas cubrieron los ojos del guerrero.” Al empezar a trabajar en este texto me rondaban la cabeza las palabras del gran Homero. Despues de todo hace poco terminé un trabajo sobre la epopeya bélica por definición, “La Iliada”. Es un texto que he releeido muchas veces a lo largo de mi vida, unas veces por interés personal, otras por obligación académica. Reconozco que no siempre he sabido disfrutarlo y comprender unos versos que con los años se me han ido acercando y embelleciendo.
Leyendo “La Iliada”, a día de hoy, me doy cuenta que la guerra y el combate, no importa que sea de uno contra uno o de miles contra miles, no es simplemente una lucha de individuos contra individuos, sino un todo organizado que integran muchas partes. Claro que ni en eso soy original, el mismo Karl von Clausewitz lo repitió inumerables veces en su obra “De la Guerra”. Sin ser un gran defensor de su sobrevalorado, en mi opinión nada más, texto, reconozco su importancia y algunas grandes verdadades que esconde. Verdades que muchas veces no se aplican al punto y situación para las que el el autor las pensó y plasmó originalmente, esto último sigue siendo una opinión personal, fatuo de mi.
Los lectores asíduos a mis trabajos ya me conocen, siempre intento transmitr mucho más que los simples datos. No creo en los “simples datos”, ya que aprendí hace mucho que con ellos podemos acabar “razonando” lo que queramos. He visto como el mismo número es usado tanto por detractores como por defensores de la teoría o práctica que Ud´s quieran, y así es en la rama del saber y del conocimiento que elijan. Mi anhelo es que puedan razonar con verdaderos conocimientos, capacidades y, sobre todo, deseos de mejorar y comprender.
¿Conocen a Paulo Coelho? Como mínimo les sonará de las miles de frases extractadas  que circulan por tantas redes sociales. Frases filosóficas, humanas, ñoñas para mucha gente, ajenas a mi situación vital y entorno profesional, dirá más de un lector. Pues bien, de nuevo les repito ese aburrido argumento de que en todas partes se puede arañar conocimiento, si deseamos hacerlo y sabemos buscarlo. Don Paulo no es tan ajeno como pareciera, tan solo tiene un enfoque distinto, adaptado al mundo actual, al mundo comercial sobre todo, pero no tan distinto.
En fin, ¿y cual era la frase a la que me refería? Ya esta Herr Alzheimer haciéndome de las suyas. ¡a sí! “Él sabe que las batallas que trabó en el pasado siempre terminan por enseñar algo”. Sí, esa es, de Don Paulo, anótenla.

jueves, 15 de diciembre de 2016

¿Tirador Activo? ¿Amok? ¿Más lenguaje técnico?

¿Tirador Activo? ¿Amok? ¿Más lenguaje técnico?

Por Cecilio Andrade.

Acabo de leer una de las obras de Ernest Hemingway. Seguro que muchos opinarán que es alguien bastante alejado de mi “supuesto” perfil literario para poder emplearlo en trabajos referentes a la seguridad y el uso de armas. El gran premio Nobel en Literatura y pacifista, sobre todo tras pasar por la Guerra Civil Española en las filas de las Brigadas Internacionales, no me dice mucho normalmente, lo que con más seguridad aún hará que mucha gente se lleve las manos a la cabeza por esta herejía. “¿Cómo puede no gustarle?” Pues no, no es mi literato favorito, por más que aun así reconozca su genialidad como “juntaletras” divino, “lo cortés no quita lo … sincero”. Bueno, regresando a la entradilla de este trabajo, en mis recientes lecturas encontré, y marqué varias frases geniales. ¿Ven? Guste o no el origen siempre se aprende… si se quiere aprender, por supuesto. Lo cierto, lo crean o no, es que aprender acaba siendo adictivo.
Una de los primeros “rayajos” que le realicé al texto fue “Todo lo verdaderamente malvado empieza por algo inocente”. Aplíquenlo al tema del presente trabajo y verán que bien se acomoda. En realidad a infinidad de cuestiones más, pero hoy toca lo que toca. Otra más “El valor es gracia bajo presión”. Esta en particular me dejó pensativo durante largo rato. Porque de una forma u otra es la pura verdad. No entendí “gracia” como broma o chiste, tampoco como regalo, ni tampoco como virtud, ni casi ninguna de las más de veinte definiciones que la Real Academia le asigna. Pero dos en particular me parecieron perfectas, “elegancia, armonía y desenvoltura de los movimientos de una persona o un animal” y “habilidad natural para hacer bien ciertas cosas”. Ciertamente ir en contra de los más básicos instintos animales para proteger a personas desconocidas, que en circunstancias normales nos mirarán despreciativas por encima del hombro, requiere elegancia, armonía, desenvoltura y habilidad natural para hacer bien ciertas cosas. Sin duda alguna se requiere gracia en el valor.
La siguiente me encantó por lo que siempre les recomiendo, movimiento es vida, ¿lo recuerdan? Moverse para luchar, moverse para vivir, moverse para disparar, moverse para que no nos “paren”, mover el cuerpo, mover la mente. Hemingway lo borda con “nunca confundas movimiento con acción”. Sin duda hay movimientos y convulsiones, y para sobrevivir se necesita saber moverse y como hacerlo. Raras veces una convulsión ha salvado una vida.
Espero sepa como mover mi musa para interesarles con este aburrido tema “no táctico”.

Antes de comenzar consideren un aviso, no hablaré de acciones policiales, tácticas, operativas ni nada similar. Periodistas inconscientes y políticos oportunistas ya se encargan de desvelar como trabajan estos sacrificados compañeros, haciendo cada vez más difícil su trabajo, y más fácil el de los desgraciados que dan pie al presente texto. No voy a dificultar, más de lo que ya lo hacen estos dos colectivos en particular, la labor, y sacrificio, de todos los compañeros operativos. Si buscan eso mejor vayan a otros enlaces más tactical-cool, sin duda alguna mi trabajo les aburrirá.
Dicho lo anterior pasemos a la soporífera cuestión, comenzando con un poco de Historia y antecedentes de este aparentemente tan “moderno” evento.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Ejercicio de Tiro V. Control del disparador

Ejercicio de Tiro V. Control del disparador.

Por Cecilio Andrade

Imaginen el caso, dos grandes sabios de la antigüedad, Anaxágoras y Aristóteles, con opiniones totalmente opuestas sobre algo con lo que todo ser humano, salvo desgracias, nace ¿Que creen que es? No se compliquen, es la “simple” y común mano, si, la mano humana. El primero pensaba que por ella que el hombre se había convertido en el más inteligente de los seres vivos. Aristóteles discrepaba de ello, opinando que por ser el más inteligente de los seres vivos poseía sus manos. Como podemos ver, el ser humano se ha ocupado de la mano desde la más remota antigüedad. Es obvia su evolución linguistica desde el término en latín “manus”, y este a su vez del mismo idioma “manipuluslo" que nos deja que el ser humano es "aquel que tiene manos para manipular". En este sentido las manos se convierten en los instrumentos definidos por Aristóteles como "antecedente de todos los instrumentos productivos", en esencia órganos de investigación y manipulación.
Después del cerebro, la mano es el tesoro más grande del hombre y a ella se debe el desarrollo de todo trabajo. Es a su vez un órgano de expresión así como un órgano especial de los sentidos. Las ideas están ligadas a las sensaciones y acciones de las manos no solo en las actividades fundamentales concernientes a protección, comida, combate y perpetuación, sino en la creación, tal como construir, dibujar, modelar y hasta pensar. Es sorprendente que hasta el momento, el enorme papel de la mano en el proceso de evolución de las especies hasta la civilización humana, no ha sido divulgado lo suficiente, limitandose al círculo del debate filosófico, médico y poco más. Muy pocos especialistas y profesionales se dan cuenta la importancia fundamental en la jerarquía de los valores humanos. La mano es la prolongación del cerebro y, contrariamente a lo normalmente asumido, gracias a la mano, el cerebro humano ha sido capaz de desarrollarse.
La Paleontología ha demostrado que el cerebro de nuestros ancestros incrementó progresivamente su volumen y peso a través de millones de evolución. La inusual capacidad del cerebro humano ha definido la importancia de las áreas motoras y sensoriales de la mano, demostrado por la extensa área que ocupan en la corteza cerebral. La mano no solo es capaz de recibir sino también de brindar.
Consideren la frase de la escultora Louise Bourgeois “No soy lo que soy, soy lo que hago con mis manos”, y aplíquenla al trabajo que nos ocupa, el empleo de armas con el máximo rigor técnico, operativo, legal, ético y, nunca lo olviden, moral.

Lo prometido es deuda, la semana pasada les aburrí con la parte teórica del control del dedo respecto al disparador, hoy desarrollaré un ejercicio aplicado de tres formas aparentemente muy diferentes, pero ya me conocen, las apariencias engañan, y las mías muchos más dirán algunos y algunas.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Teoría sobre el control del disparador

Teoría sobre el control del disparador.

Por Cecilio Andrade

Leonardo da Vinci nos legó tanto que resulta casi imposible encontrar un campo del saber donde no podamos encontrar alguna enseñanza. “El placer más noble es el júbilo de comprender”, es una de sus máximas que podemos aplicar a la vida, en cualquiera de sus ámbitos. Que fácil es encadenar a Leonardo con Horacio cuando nos dice “Gobierna tu mente, o ella te gobernará a ti”. Y a Goethe “Las experiencias nos muestran tal como somos, nos hacen ver nuestros propios defectos”.  Necesitamos comprender para actuar, aprender para comprender, experimentar para aprender, actuar para experimentar. Y en todo ello necesitamos ritmo.
El ritmo está en todo, insisto, la vida es ritmo, y no hablo de bailar ni música, despues de todo tengo dos pies izquierdos para el baile, y un oido que no pasa de discernir entre un “do” y un disparo de AK47. La importancia del ritmo nos lo reclacan grandes expertos de todos los campos.  Fritz Lang, el gran director de “Metrópolis”, entre otras obras meritorias, “Cada película tiene una especie de ritmo que sólo el director puede darle. Tiene que ser como el capitán de un barco”. El intelectual argentino Julio Cortazar en su “Bestiario”, “Las costumbres, André, son formas concretas del ritmo, son la cuota de ritmo que nos ayuda a vivir”. Un novelista como Jerzy Kosinski “Lo único importante era seguir su propio ritmo, como las plantas en su crecimiento”. Incluso una autora moderna de literatura juvenil como Jandy Nelson nos dejó “Encuentra el ritmo y no lo dejes escapar”.
El ritmo es tan importante en la supervivencia de un profesional armado como en la de un empresario. ¿No lo creen? Tan solo recuerden que los maestros (Tzu) Sun, tanto Sun Wu como su descendiente Sun Bin, son utilizados tanto por estrategas y tácticos como por grandes ejecutivos. Jack Welch, escritor y empresario de éxito, escribió “Cuando el ritmo de cambios dentro de la empresa es superado por el ritmo de cambios fuera, el final está cerca.” ¿Pueden aplicarlo al combate? Seguro que sí.
Pero déjenme regresar a terrenos más firmes, para mi al menos. Miyamoto Musashi sabe poner, como siempre, la guinda perfecta, a todas las citas anteriores, cuando nos dice “En cualquier arte y en cualquier ciencia no debe ignorarse el ritmo”, y lo reconfirma “La desintegración es algo que le sucede a todas las cosas. Cuando se desploma un caballo, una persona o un adversario, se desmoronan del ritmo del tiempo”.
En fin… ¿buscamos ese ritmo?

jueves, 17 de noviembre de 2016

Estado de alerta & manejo de crisis

Estado de alerta & manejo de crisis.

Por Cecilio Andrade.

Crisis (del latín crisis, a su vez del griego κρίσις) es una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable, sujeta a evolución; especialmente, la crisis de una estructura, física, organizativa o comportamental. Los cambios críticos, aunque previsibles, tienen siempre algún grado de incertidumbre en cuanto a su reversibilidad o grado de profundidad, pues si no serían meras reacciones automáticas. Si los cambios son profundos, súbitos, violentos, y sobre todo traen consecuencias trascendentales van más allá de una crisis.
Las crisis pueden designar un cambio traumático en la vida, salud o situación social de una persona. La RAE define “crisis” como:.
1. 
Situación grave y decisiva que pone en peligro el desarrollo de un asunto o un proceso.
2. 
Situación difícil de una persona o una cosa.

Rebajando un poco el nivel académico con el que he empezado este trabajo, respecto a esta cuestión tan importante con la que estamos obligados a trabajar, y por lo tanto a considerar en nuestros entrenamientos, existe una máxima samurai que concreta perfectamente el grado de alerta al que un profesional armado, o legítimo usuario, ha de someterse siempre: “el samurai desde que sale por la puerta de su casa, hasta que regresa a ella, actúa como si estuviera a la vista de algún enemigo”. No se trata de fomentar la paranoia desde mis textos, pero… los paranoicos también sufren riesgos. 

De una forma un poco más mundana, cualquier persona reconoce que el peligro está continuamente ahí. Es imposible trabajar de forma continuada con un grado elevado de alerta pues agota y hace perder la concentración, y con ello la alerta que buscamos. Esa es la razón por la que se debe trabajar con un nivel moderado y asumible, pero siempre con la predisposición para elevarlo.
Simplemente es saber reconocer el “estado de alerta” en el que debemos estar… por cierto ¿lo sabemos?




jueves, 10 de noviembre de 2016

Las armas requieren espíritu como las letras




Las armas requieren espíritu como las letras.

Por Cecilio Andrade.

Pues si, en la frase que me he atrevido a usar como título, el gran soldado de infantería que fue D. Miguel de Cervantes Saavedra nos regala una gran, aunque poco o nada reconocida, verdad; sin un espiritu correcto portar y emplear armas tan solo nos define como simples y despreciables inconscientes, cuando no alguna cosa peor, si cabe.

Mahatma Gandhi nos legó otra frase más, extraida de la milenaria filosofía de la cultura en la cual creció, “Vive como si fueses a morir mañana. Aprende como si fueses a vivir para siempre”. ¿La conocían? ¿La aplican? En mi caso lo intento, con mayor o menor acierto, sobre todo esta última década de mi vida. Antes de eso mi ego me ha generado tan malas jugadas como a casi todos, o al menos eso deseo, no ser el único idiota que se considera así por ese ego, y sobre todo esperando poder mantenerlo siempre con las riendas bien tensas.
Volviendo a la razón de este trabajo, y su entradilla específica, Thomas Huxley comentó que debíamos “Intentar aprender algo sobre todo y todo sobre algo”. Comentario que en gran forma secundó Vernon Howard, “Camina siempre por la vida como si tuvieses algo nuevo que aprender y lo harás”. Y para mi al menos de eso se trata vivir, en cualquier profesión que nosotros o la vida nos haya colocado. Despues de todo ”La vida es una experiencia de aprendizaje, solo si aprendes”. ¿Conocen a Yogi Berra?

Ahora bien, cuando la profesión que ocupa su vida es una de esas en las que el deber le hace correr hacia el peligro en lugar de huir de él, como el 99% de los mortales en su “sano juicio” hacen, si su decisión es arriesgar su vida para salvaguardar la de otros, normalmente desconocidos, ¿debemos simplemente dejarnos llevar?, o, por lo contrario ¿debemos buscar aprender lo máximo posible de todo lo relacionado, directa o indirectamente, con esa noble labor? No contestaré más allá de la frase que me inculcaron hace tantos años al vestir mi primer uniforme con hojas de roble y machete en el pecho, “se parco en palabras y que los hechos hablen por ti”.
Veamos si lo que pretendo transmitir puedo lograrlo con una mínima coherencia, despues de todo “Un hombre sabio puede aprender más de una cuestión necia que un necio de una cuestión sabia”, espero que Bruce Lee no se revuelva en la tumba con mi necedad.

jueves, 3 de noviembre de 2016

¿Cubiertas? ¿Abrigos? ¿Parapetos?

¿Cubiertas? ¿Abrigos? ¿Parapetos?

Por Cecilio Andrade.

Tras tantos años dando vueltas por Iberoamérica, visitando todos los bellos paises que la componen, por trabajo casi siempre, muy pocas por placer puramente, procurando siempre sacarle el máximo de este en cada minuto, confirmo una frase que leí hace muchos años. Irónica, sarcástica, como es tan común en mi, pensarán muchos, pero ciertamente real, “paises separados por un idioma común”. Seguro la habrán oido infinidad de veces.
Y como no podría ser de otra forma, en el mundo del uso de las armas, de tácticas y principios operativos, de escuelas y estilos, de maestros, maestrillos y maestrazgos, el efecto se multiplica. “Cada maestrillo tiene su librillo”, dice el “sabio” saber popular, y ciertamente es así, pero aquí más que librillos tenemos trípticos, comics y tebeos, por no rebajarme a decir tiras cómicas.
La cantidad de definiciones y términos para nombrar cuestiones simples, que muchas veces han sido definidas desde la más remota antigüedad, roza lo absurdo cuando no lo puramente egocéntrico. No creo que esté diciendo nada nuevo para nadie.
Para que vean que lo que comento no es nada nuevo ni moderno, hace más de 3500 años en la antigua India se escribió un texto, el Rig Vedas. Una de las muchísimas verdades que podemos leer en el vetusto texto citado es la que sigue, “la verdad es una, pero los sabios le adjudican diversos nombres”. Ciertamente la razón real de dicha frase no fue en referencia a lo que ocupa mis trabajos habitualmente, si no a cuestiones más espirituales, divinas y humanas, pero no puedo evitar pensar en ella de todas formas.
El texto de hoy será más sencillo y práctico que todo esa filosofía tan habitual en mi últimamente. Hará referencia a dos cuestiones que todos conocemos, aunque pocas veces se piense en ellas, y gran parte de las veces obviemos en nuestro trabajo y entrenamiento.
 Quizás no debí empezar con una entradilla tán … ¿melodramática? Pero de alguna forma debo despertar su interés. ¿No?


jueves, 27 de octubre de 2016

¡Emergencia! Planificación profesional

¡Emergencia! Planificación profesional.

Por Cecilio Andrade.

“No importa lo buenos que sean planificando, la presión jamás se irá. Así que no luchen contra ella. Motívense con esta para hacerlo de la mejor forma posible”. Si no me creen a mi háganlo con  Benjamín Carson, la cita es suya. Como pudieron leer en un artículo reciente, y en casi todos mis comentarios y trabajos, abogo siempre por hacer caso de un viejo soldado de Infantería como fue Don Miguel de Cervantes cuando nos dice “El hombre que se prepara, tiene media batalla ganada”. Sin duda muy en la línea de SunTzu entre otros.
Muchos, por otro lado, prefieren malinterpretar frases de, igualmente, grandes hombres. Dos muy repetidas son: “Ningún Plan, por bueno que sea, resiste su primer contacto con el enemigo” y/o “Cuando lleguemos a ese río, hablaremos de ese puente” del Mariscal de Campo Helmuth Carl Bernard von Moltke “El Viejo” y Cayo Julio César, respectivamente. Si ellos, supuestamente, abogaron en contra de planificar ¿porque empeñarnos en lo contrario? De lo que que se “olvidan” habitualmente es de una pequeña “nimiedad”, tanto “El Viejo” como el “Julio” fueron planificadores detallistas, minuciosos y esmerados, no se confundan con un equivocado y mal extrapolado contexto de muchas autores posteriores. Sus logros y éxitos se basaron en dos principios de planificación, "La planificación a largo plazo no se ocupa de las decisiones futuras sino del futuro con las decisiones actuales" y "Una planificación meticulosa permitirá que todo lo que un hombre haga aparezca como espontáneo”. Peter Drucker y Mark Caine respectivamente.
Antes de seguir leyendo el presente trabajo repasen el precedente sobre planificación, “”Fallar en planificar es planificar el fallo” (http://cecilioandrade.blogspot.com/2016/08/fallar-en-planificar-es-planificar-el.html ), con ello podremos sentar las bases de la razón del texto que sigue.

jueves, 20 de octubre de 2016

Anatomía de la “posición de tiro” ( y) III

Anatomía de la “posición de tiro” ( y) III.

Por Cecilio Andrade.

Para no modificar mucho la norma implícita de mis últimos trabajos, comencemos con otro de esos extractos sacados de libros enigmáticos, “Al distinguir las ventajas de las armas de los guerreros, descubrimos que cualquiera que sea el arma, existe un momento y una situación en la que esta es apropiada (…) Esto es algo imperativo para los guerreros; ignorar la maestría de las armas y la comprensión de las ventajas específicas de cada una de ellas sería indicar una falta de cultura en un miembro de una casa guerrera”.
Si sustituyen las palabras “armas y “miembro de una casa guerrera” por otras más aparentemente modernas como pueden ser “técnicas”, o “procedimientos”, y “profesional armado” respectivamente, quizás les resulte todo más cercano al mundo actual y cotidiano de cualquier policía, militar, oficial de protección u otra profesión similar, de esas en las que sus integrantes corren hacia el peligro en lugar de alejarse de él, al contrario de lo que concibe el 99% de las personas.
¿Qué nos demuestran esos párrafos? Seguro que ya lo han deducido, “nada nuevo hay bajo el sol”, tan solo adaptaciones y ajustes a cuestiones específicas, a herramientas específicas si lo prefieren, pero dejando el núcleo real en el mismo lugar. Y, centrándonos en la razón de este trabajo, anatómicamente no hay diferencia entre hoy y ayer, por más lejano que sea ese “ayer”.
¿Aun les interesa la razón de esta trilogía de trabajos? Si es así continuen leyendo.


jueves, 13 de octubre de 2016

Anatomía de la “posición de tiro” II

Anatomía de la “posición de tiro” II.

Por Cecilio Andrade.

“Aunque sean torpes en ellas, los guerreros deben fortalecer personalmente sus propias Artes (Marciales) tanto como puedan sus propias circunstancias”. ¿Otra vez Artes Marciales? ¿Qué manía con las Artes Marciales? Que Cecilio habla de pistolas, fusiles, tácticas, procedimientos, etc. ¿Qué tiene que ver una pistola o un fusil con las “Artes Marciales”? Eso son “otras” cosas.
Pues no, como ya comenté en la entrada del articulo precedente no son “otras” cosas, son lo mismo, y no creo que deba repetirme, solo reafirmar la importancia de considerarlo así.
El trabajo con armas, modernas o arcaicas, de policarbonato y aceros especiales, o de silex y hueso, es el mismo hoy que hace milenios, salvar vidas. La propia, como primera línea a salvar, como buenos de la “película” ese es nuestro objetivo primordial. De los “malos” mi único interés técnico pasa por como neutralizarlos. Con todo ello torno a repetirme, les vuelvo a rogar que acepten mis disculpas de nuevo, con una anatomía estándar y bilateral las variaciones gestuales y posicionales no son infinitas, por lo que existen pautas que son únicas e inamovibles, matices de estilos aparte.
Lo cual me lleva a este otro enunciado “es absolutamente imposible escribir esta ciencia con la precisión con la que la entiendo en mi corazón. Sin embargo, aunque las palabras sean insuficientes, los principios deben ser evidentes por si mismos”.
¿Conocen al autor de los dos párrafos extractados? ¿No? Como les dije en el artículo precedente, sigan leyendo.

jueves, 6 de octubre de 2016

Anatomía de la “posición de tiro” I

Anatomía de la “posición de tiro” I.

Por Cecilio Andrade.

“La verdadera ciencia de las Artes Marciales significa practicarlas de tal forma que sean útiles en cualquier ocasión, y enseñarlas de tal forma que sean útiles en todos los caminos”.
¿Artes Marciales? ¿Qué Artes Marciales? Cecilio habla de pistolas, fusiles, tácticas, procedimientos, etc. ¿A que viene eso de “Artes Marciales”? Eso son “otras” cosas.
Pues no, no son “otras” cosas, son lo mismo, lo que hoy llamamos Artes Marciales, tradicionales o modernas, era simple y llanamente lo que hace más o menos siglos cualquier guerrero debía aprender y dominar. Aquellas armas quedaron obsoletas a favor de armas más modernas, cierto, pero sus procedimientos, y las razones de los mismos, no quedaron ni de lejos obsoletos. Dentro de uno o dos siglos estoy seguro que habrá clubs deportivos de Artes Marciales Tradicionales donde enseñen las “Ancestrales “ técnicas de combate con armas de “propulsión química”.
¿Se rien? Bueno, veamos un poco de anatomía respecto a las posiciones de combate, quizás descubramos que no estamos tan lejos de nuestros ancestros Cro-Magnon o Neanderthal a la hora de usar dos pies, dos brazos, un corazón y un cerebro. Solo les pediré una cosa, nada nuevo si me siguen con asiduidad, recuerden las siguientes palabras del mismo autor que las primeras: “no leas por leer, ni imites, sino que debes tener interés por descubrir tú mismo estas cosas, se debe reflexionar”.
¿Conocen al autor de los dos párrafos extractados? ¿No? Sigan leyendo.



jueves, 29 de septiembre de 2016

Trabajando con fusil. Diario de “otra” jornada

Trabajando con fusil. Diario de “otra” jornada.

Por Cecilio Andrade.

Hay dos frases que siempre me vienen a la mente cuando alguna de esas personas politicamente correctas, tan comunes hoy en día, me sueltan esas maravillas intelectuales de la maldad intrínseca que porto junto con mis armas.  La primera la acercó al gran público, en el 2010 en su obra “Salvajes”, Don Winslow, “No son las armas las que matan, son las personas”. Frase que reconozco conocer y emplear desde mucho antes que este autor la empleara, como Ud´s. Ciertamente es una frase que cualquier usuario decente asume como un hecho.
La otra pertenece al inmortal Don Miguel de Cervantes Saavedra, “Las armas requieren espíritu como las letras”. Siempre me gustó la imagen que transmiten esas siete palabras. Portar armas de una forma ética y profesional exige un grado de compromiso, entrega y dedicación que pocos pueden asumir.
Ese espíritu es lo que define a una persona, profesional o no, consecuente con la potencialidad de lo que porta y puede hacer. Por suerte hay grandes profesionales en el mundo armado actual, de todas las naconalidades y bajo todas las banderas.
Acompáñenme con otra jornada rodeado de dieciseis de estos guerreros.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Trabajando con fusil. Diario de una jornada

Trabajando con fusil. Diario de una jornada.

Por Cecilio Andrade.

Joseph Jouber escribió “Enseñar es aprender dos veces”. Imagino que no le era desconocida la frase muy anterior de Cicerón “Si quieres aprender, enseña”.
Jamás entro en una clase con la idea de “voy a enseñar”, y no lo hago simplemente por humildad o autodisciplina, no tan solo al menos. En realidad es un poco de lo anterior y un mucho de respeto a las personas con las que compartiré el curso, alumnos o condiscípulos. Aunque en realidad quizás lo hago por un cierto egoismo, pienso en todo lo que ellos me van a enseñar a mi. Y créanme, siempre salgo enriquecido y pleno, sea el nivel que sea el alcanzado. Instruir, enseñar, transmitr, en la forma que se plantee, es un enorme ejercicio de responsabilidad, ejercicio que debe basarse, en mi opinión al menos, en el deseo de aprender y mejorar. Mejorar fundamentándose en un inconformismo y curiosidad sobre todo lo que nos rodea en el campo especializado que busquemos mejorar.
Otra frase, en este caso de Clive Staples Lewis, me aclaró hace años una idea de lo que implica enseñar. No solo debemos dar las herramientas para abrir sendas, si no la filosofía, principios y valores para mantenerla siempre abierta y limpia. ¿La conocen? Seguro que si: “La tarea del educador moderno no es cortar selvas, sino regar desiertos”.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Force on Force, solo una forma de entrenar

Force on Force, solo una forma de entrenar.

Por Cecilio Andrade.

Hoy escribo gracias a una “joyita” que he recibido vía Facebook a consecuencia de uno de mis últimos artículos, recortaré un poquito el texto intentando dejar el meollo del asunto.
“(…) Todos los bailecitos, movimientos, giros, y demás malabarismos que se pretendan enseñar no sirven una m(…). Lo único que importa es darle primero, rápido y con precisión. Lo único que un tirador debe aprender es a disparar con precisión, y para eso lo único que vale es disparar y disparar. (…) Entrenamiento en seco, en vacío, force on force, y todas esa chorradas solo sirven para que personajillos, con ansias de protagonismo como instructores, cobren por nada. (…) ¿De que sirven todas esas tonterías si no son capaces de darle al enemigo? (…) Un instructor debe enseñar a disparar y a acertar, punto. Lo demás es engañar (…)”.
Con toda seguridad no es nada nuevo para la mayoría, este comentario y otros varios son de uso cotidiano en muchas barras de bar. La mayoría son realizadas por pesonas como el emisor de este comentario, gran tirador deportivo (pese a que no le he visto ganar ningún campeonato relevante), camisetas de “mega-SEAL”, chaquetas estilo 5.11, Blackhawk o similar, llenas, eso si, de parches con velcro de toda índole…. Etc.
¿Les suena? Seguro que si.
Para que nadie se ofenda más de la cuenta informo que tengo, y uso, chaquetas de esas marcas, así como un arcón lleno de parches esperando disponga del tiempo necesario para ponerlos en un gran cuadro. Por si acaso solvento esa duda.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Un amigo y como entrenar el estrés con eficacia

Un amigo y como entrenar el estrés con eficacia.

Por Cecilio Andrade.

“Aquella noche me cagué vivo. Fue en aquel momento cuando me di cuenta de que no soy ningún superhombre, de que yo tambien puedo morir”.
Seguramente el párrafo anterior les resulte familiar, por haberlo vivido quizás, y no solo ante una agresión armada. Un “susto” en nuestras carreteras, llenas de conductores no tan cívicos como debieran, un resbalón donde peor  podamos imaginar, etc. En resumidas cuentas, un pensamiento común en la vida de casi todo ser humano en algún instante de su vida. Pero para los agentes de policia, militares, escoltas, bomberos, sanitarios, entre unos pocos colectivos, se ve de otra forma.
Ante un evento peligroso, por ejemplo un salvaje terrorista más o menos solitario, aprovechando la “moda” actual, todo el mumdo sale corriendo en dirección contraria a la situación de riesgo. ¿Todos? No, todos no, los colectivos profesionales anteriormente reseñados en contra de sus más innatos instintos de mamíferos corren hacia el peligro, para reducir, minimizar, neutralizar, eliminar, socorrer, salvar. ¿Cómo pueden ir en contra de sus más elementales y sólidos instintos?
Esa pregunta tiene ya miles de respuestas y todas ellas más o menos válidas, por separado y en conjunción. No voy a insistir en ello. Para mi la pregunta importante es otra, ¿podemos entrenar y reforzar esa respuesta “antinatural”?

jueves, 1 de septiembre de 2016

Una fábula y el entrenamiento de Fuerza contra Fuerza.

Una fábula y el entrenamiento de Fuerza contra Fuerza.

Por Cecilio Andrade.

La fábula en una herramienta ideal para incentivar la lectura en los niños. Ellos, desde muy pequeños, están inmersos en un mundo visual de dibujos animados y de breves mensajes lingüísticos. Sacarlos a empellones de ese entorno, es casi imposible; en cambio, la fábula puede introducirse en ese mundo infantil y desde allí guiar a los futuros lectores por el largo camino de la palabra escrita.
La fábula se ciñe estrictamente a dos elementos que son: brevedad narrativa y conclusión en una sentencia o moraleja. Además, el uso de animales y objetos humanizados, como personajes participantes, le da un tono alegórico a la historia. A diferencia de otras composiciones literarias que también tienen fines de adoctrinamiento cultural, moral o religioso, como los mitos, leyendas, poemas épicos, parábolas, cuentos fantásticos, entre otros, la fábula se circunscribe directamente a la interrelación entre los seres humanos dentro de una sociedad; esta característica hace que la fábula sea siempre actual por los valores universales y atemporales que transmite.
Utilizar las fábulas como medio de enseñanza didáctica y moral es una práctica usual en casi todas las culturas. Se cree que los pioneros fueron los pueblos orientales y siglos después florecieron en Grecia y Roma. Más tarde, se extendió a otros países hasta universalizarse.

Pero… a ver, ¿Cecilio no se dedicaba a escribir de temas de armas, tácticas y todo lo relacionado con negocios violentos varios? Pues si, pero como alguien me describió una vez, y muchos/as secundaron gozosamente dicha descripción, tengo una vena de filósofo táctico que con la edad va a peor.

jueves, 25 de agosto de 2016

Fallar en planificar es planificar el fallo

Fallar en planificar es planificar el fallo.

Por Cecilio Andrade.

Estaba en los últimos segundos de aproximación a la pista para tomar tierra y dar por finalizado aquel largo y pesado vuelo. En un instante el aparato comenzó a vibrar de una forma peligrosa y desestabilizante, no le había ocurrido jamás en sus treinta años de experiencia. Durante el intervalo intangible de ese único instante inicial, sin tan solo organizar conscientemente un pensamiento, aumentó la potencia de los motores para ascender a una altura segura. Tras un par de explicaciones y algunas vueltas realizó la aproximación y toma de tierra resultó como siempre la había realizado, suave y segura.
En la entrevista posterior, la de la investigación del evento, se le preguntó al piloto cuando tomó la decisión de ascender, su contestación fue simple, concisa y, tambien para muchos, curiosa, “la tomé hace 25 años”.
Es decir tenía planificada su respuesta con anterioridad.

Antes de continuar, debo pedir disculpas a todos mis amigos y conocidos que como pilotos pueden sentirse ofendidos por mis incorrecciones en la “historia” (o “historieta” para muchos) que da pie a este texto. Por favor, no me lo tengan muy en cuenta, solo es una forma de dar pie a una idea.
Una vez realizada mi penitencia por pedante indocumentado pasemos a la razón de estas letras.